La Patagonia está, sin duda, arraigada en mi alma. Los olores del invierno, el viento, los lagos y los bosques forman parte de mi esencia. Los inumerables días que pasé al aire libre me llevaron a cocinar con planchas de hierro.
Esta receta de papas con trucha me recuerda los veranos de pesca en el sur, con mis hijos. En este caso, con un fuego bajo vamos logrando la caramelización de la papa, que queda con una gruesa capa crocante, mientras el mismo calor va convenciendo lentamente a la trucha, más frágil en su constitución femenina, de entregarse en delicias a su pasión…
| Rinde para 4 personas
4 cdas. de manteca/mantequilla sin sal
4 papas/patatas grandes, para horno, peladas
4 truchas de 500 g/1 lb cada una, fileteadas (puede hacerlo el pescadero), con la piel
1 puñado de rúcula/arúgula, lavada
Sal gruesa y pimienta negra recién molida
Calentar una chapa o una sartén grande de hierro fundido sobre fuego moderado, y derretir la mitad de la mantequilla en la sartén. Mientras tanto, rallar dos de las papas con rallador grueso. Distribuirlas sobre la superficie caliente, formando una capa de 2,5 cm de espesor. Cocinar durante 10 minutos, o hasta que estén doradas y hayan formado corteza en la base. Transferir el crocante de papa a un plato.
Derretir el resto de la mantequilla, rallar las dos papas restantes y hacer una segunda tortita crocante sobre la superficie caliente.
Colocar los filetes de trucha sobre el segundo crocante. Esparcir la rúcula sobre el pescado. En un solo movimiento continuo, colocar el primer crocante de papas invertido, con la corteza hacia arriba, tapando los filetes. Cocinar de 12 a 15 minutos, o hasta que esté bien cocido.
Transferir a una fuente para servir, sazonar con sal y pimienta y cortar en porciones, como si fuera un pastel.
